Una joya el Citroen Traction Avant

Traction Avant

Quizás el automóvil más innovador del mundo. La Traction Avant no inventó las tecnologías que la hicieron famosa: suspensión independiente, construcción monocasco, tracción delantera, frenos hidráulicos; pero la combinación de ellas fue única.

Traction Avant

Esto comenzó en 1934. La adopción temprana de Citroen de estas tecnologías significó que la Traction Avant no solo era alrededor de un 25 por ciento más ligera que la mayoría de los rivales de la época, sino que se veía radicalmente diferente. Sin árbol de transmisión en las ruedas traseras, era espaciosa por dentro, sin un chasis separado ni carrocería de carrocería; era baja, ligera y ágil.

Traction Avant

Traction Avant significa literalmente ‘tracción delantera’, aunque el nombre oficial era numérico y se refería a la potencia del automóvil. Un auto que estaba tan adelantado a su tiempo que todavía se sentía contemporáneo más de dos décadas después. Se produjo entre los años 1934 y 1957. Cuando se presentó en abril de 1934, el primer modelo se denominó 7cv.

Los primeros Traction Avant estaban equipados con un motor de cuatro cilindros 1.3 lts y 32 caballos, que rápidamente evolucionó a uno 1.5 lts de 35 caballos. En octubre de 1934 aparece la familia 11cv, también con un motor cuatro cilindros, pero de 1.911 c.c y 46 caballos.

En 1938 aparece y complementa la gama, una versión más poderosa, denominada 15Six, con un motor de seis cilindros y 2.867 c.c.

Todos usaban una caja de cambios de tres velocidades, cuya palanca, al estilo típico de Citroën, sobresalía verticalmente del tablero.

Traction Avant

El diseño exterior del Traction Avant es cautivante, con sus ejes rodantes tan cerca de los límites de la carrocería y su baja altura por la ausencia del chasis. Además, la carrocería monocasco le otorgaba grandes ventajas que lo adelantaban a su tiempo: Aerodinámica, porque el vehículo era más bajo y eso le daba una menor superficie frontal, reduciendo la resistencia al aire. Peso, pues al ser monocasco la eficiencia del conjunto ofrecía una notable reducción de kilos que representaba una mejora en el consumo. Y seguridad: La carrocería tenía una rigidez tal que soportaba impactos inimaginables para aquellos años.

La suspensión independiente y las barras de torsión sobre el eje trasero le otorgaban un confort de marcha excepcional, dándole una estabilidad en ruta inédita hasta la fecha.

El interior disponía de un piso totalmente plano, gracias a que no tenía el túnel para la típica transmisión trasera, utilizada hasta ese momento en los autos de tecnología más antiguas.

En la parte delantera, hay una manija de arranque insertada en la vasta parrilla delantera (por si acaso), pero afortunadamente el motor de arranque con sonido asmático cumplió con su deber y el motor de cuatro cilindros cobró vida con un rugido. La caja de cambios de tres velocidades se opera a través de una especie de compuerta en H vertical.

Traction Avant

Lo más sorprendente es cómo los controles, además de la dirección sin ayuda, se sienten livianos, fáciles e incluso modernos de operar. Hay un clic satisfactorio en el cambio de marchas, los frenos de tambor son lo suficientemente fuertes para el tráfico moderno y el motor es sorprendentemente manejable. Se mueve desde bajas revoluciones: se decía que la marcha más alta en una Traction Avant era ‘buena para todo, desde 10 hasta 100 km/h, lo que hace que sea realmente fácil conducir sin problemas.

En cuanto al confort, fue una revolución en ese momento gracias a esa suspensión moderna y la carrocería súper rígida.

Este icónico modelo de Citroën, no solamente fue súper vanguardista con sus soluciones técnicas, sino que además fue un éxito de ventas, con una producción de 759.123 unidades.

La gama Traction Avant se mantuvo desde 1934 hasta 1957 y en esta larga trayectoria su abanico de modelos fue enorme: sedán cuatro puertas, cabriolets, falso-cabriolet, comercial, familiar y limusina. Su mayor evolución la logró en 1954 cuando se lanzó el 15Six H, buque insignia de la marca, vehículo que contó con tracción delantera, motor de seis cilindros y la innovadora suspensión hidroneumática sobre el eje trasero que le permitía rodar con sólo tres ruedas.

Traction Avant

Además, fue un vehículo donde muchísimos carroceros expresaron su arte, incluyendo las famosas versiones presidenciales desarrolladas por Henri Chapron para el presidente de Francia, el General Charles De Gaulle.

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