Wolf derriba mitos sobre las cajas automáticas

Dicen que es más fácil engañar a alguien que convencerlo de que ha sido engañado. Este aforismo atribuido al escritor estadounidense Mark Twain parece ajustarse con precisión a lo que sucede en el mercado colombiano respecto al mantenimiento de las cajas automáticas.

“En el mercado colombiano hemos encontrado varios mitos sobre las transmisiones automáticas”, expresa el ingeniero Carlos Mora, director de Lubricación de Impocali, representante oficial de Wolf en Colombia.

Mora se refiere al desconocimiento y falta de capacitación en los técnicos mecánicos del país y sus talleres respecto al mantenimiento preventivo de este tipo de transmisiones.

En particular, “sucede que, por temor o desconocimiento, se ha instalado el mito de que las cajas automáticas vienen selladas de fábrica y que no se les debe hacer ningún tipo de mantenimiento, cuando la realidad es otra”, explica Mora.

“Basta con leer el manual del conductor de cualquier vehículo para encontrar que sí se debe cambiar aceite y filtro porque el aceite pierde con el tiempo sus propiedades de lubricación y refrigeración”.

Además, “el filtro puede taponarse y colapsar, debido a las altas temperaturas de funcionamiento provocadas por el esfuerzo adicional que deben hacer los vehículos y más por la quebrada geografía de nuestro país.”

No hacer este mantenimiento puede salir costoso. “A varios de los Eurotaller de la red nacional han llegado numerosos vehículos automáticos solicitando tal mantenimiento, pero por no haber hecho a tiempo el cambio del lubricante, la caja de velocidades se ha echado a perder por haber trabajado mucho tiempo con deficiente lubricación y con un costo de sustitución de varios millones de pesos.”, relata David Ibarra, director de Eurotaller Colombia.

“Pero lo cierto es que si el manual del conductor del vehículo indica el cambio de lubricante y filtro a determinado kilometraje, hay que hacerlo, pero con la especificación de aceite adecuada y con la metodología que se indique”, recalcó Ibarra

El ATF

Es un lubricante especial que se aplica para el funcionamiento de este tipo de transmisiones. Como no todas las cajas automáticas son iguales y han venido en constante evolución, ya no hay un único ATF (Fluido de Transmisión Automática).

El uso de un ATF incorrecto puede dar lugar a una mala lubricación, inicialmente al sobrecalentamiento del motor y podría, incluso, provocar una avería irreparable en el sistema de transmisión.

Es fundamental escoger el ATF adecuado para cada tipo y subtipo de transmisión. Precisamente por eso Wolf ofrece muchos ATF distintos, siempre basados en cumplir las necesidades de los principales fabricantes.

Tipos de transmisiones automáticas

No todas las transmisiones automáticas son iguales, por eso se pueden clasificar en cuatro  grandes grupos:

1. Transmisión automática convencional: está basada en gran parte en los primeros sistemas de transmisión automática que utilizan conjuntos de embragues controlados electrónicamente para elegir las distintas velocidades.

2. Transmisión de variación continua (CVT): en vez de usar un conjunto de engranajes, se usa una correa que se desliza entre dos poleas para proporcionar una gran variedad de relaciones y un cambio de marcha suave. La principal diferencia entre la CVT y la transmisión automática convencional radica en la mencionada correa.

3. Transmisión manual automatizada: se trata de una especie de transmisión híbrida. Funciona básicamente como una transmisión manual, pero con mecanismos controlados por ordenador y de activación electrónica que accionan los embragues y los cambios sin la intervención del conductor.

4. Transmisión automatizada de doble embrague: esta transmisión integra dos cajas de cambios: una para las marchas impares y otra para las pares. Esto significa que la marcha previa o posterior a la actual siempre está engranada en el otro embrague y, cuando se cambia de marcha, el ordenador acopla el otro embrague. Estos sistemas de transmisión manual automatizada (especialmente los de doble embrague) se utilizan frecuentemente en los autos de alto rendimiento. La DSG es un ejemplo.

El mantenimiento es necesario

Para lograrlo, se debe acudir a fuentes confiables como Wolf Lubes con productos Wolf que cumplen con normas y especificaciones de fabricantes de equipo original.

Los lubricantes Wolf son de origen europeo, provienen de una sola fábrica ubicada en Bélgica para uniformidad en la calidad y cuentan con un amplio portafolio de 11 categorías y más de 250 referencias, destacándose la oferta más amplia del mercado para caja de cambios.

Están disponibles en las principales tiendas de repuestos de autos y motocicletas del país, en los puntos de venta de la red Motofix en Cali y la red Autofix en Bogotá, Cali y Medellín, así como en su página de Mercado Libre (despacho nacional).

Más información en www.impocali.com

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